La obtención de la ciudadanía europea no conlleva ni la renuncia ni la reducción de derechos ni obligaciones que tenés como ciudadano argentino.

La riqueza de oportunidades está en la suma de ambos, y no en la resignación de uno por el otro. En términos de elecciones de vida, no se trata de dejar tu pais para radicarte afuera, sino de capitalizar experiencias.

Creemos que es lo más interesante es poder contar con ambas ciudadanías, dado que aprovechar las oportunidades de ser europeo enriquecerá tu capital cultural, mejorará tus posibilidades a la hora de buscar un empleo – no importa dónde decidas hacerlo – y ampliará tu identidad como “ciudadano del mundo”, o como un viajero que ha podido transitar la experiencia de conocer otras ciudades, ver como se manejan otros grupos sociales y otras economías, para luego poner en valor ese patrimonio en tu propio país.

No dejás de ser argentino: sino que te convertís en un argentino más calificado y experimentado que podrá enriquecer su propio entorno como latinoamericano.

Estas son algunas de las ventajas que tenes al tramitar una ciudadania:

– evitás complicaciones en la aduana
– podés hacer un programa de work and travel evitando el cupo por nacionalidad
– podés postularte a un posgrado como ciudadano comunitario, lo que supone un ahorro de hasta el 75%.